¿Auto hecho en casa? Así se monta un coche impreso en 3D

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El Fort Mason Center de San Francisco que alberga la Solid Conference de O’Reilly Team, bajo el título “Hardware, Software & The Internet of Things”, estalla en aplausos y “woooww!!” cuando el fundador y ceo de Divergent Microfactories, Kevin Czinger, ordena retirar la lona y muestra su coche impreso en 3D.

“Las emisiones derivadas de la conducción son sólo la punta del iceberg”, afirma Czinger

No es el primero, por apenas unos meses, pero sí tiene tras de sí una de las propuestas empresariales más sólidas, lo que Czinger define como la «fabricación democrática», en contraposición al modelo de fabricación centralizada.

Divergent Microfactories insta a transformar uno de los grandes emblemas de la era industrial, el automóvil, y para ello se asocia con la sensibilidad medioambiental cada vez más profundamente instalada en las sociedades occidentales: “Las emisiones derivadas de la conducción son sólo la punta del iceberg”, afirma Czinger, «la mayoría de las emisiones del automóvil se deben a las materias y la energía consumidas en su fabricación».

Su conclusión es brutal: “La manera en que hacemos los coches es un problema mayor que el de los combustibles”. La alternativa que sugiere es seguir la cadena: Si el PC democratizó la informática yArduino la electrónica, la impresora 3D servirá para que pequeñas comunidades locales democraticen la fabricación.

El chasis del coche de Divergent Microfactories pesa diez veces menos que uno convencional, “requiere mucha menos materia y energía”, y alcanza los 100 kilómetros por hora en dos segundos, «piensen en miles de equipos aportando innovaciones reales a la industria; cread vuestros propios equipos, estamos en el capítulo más importante del automóvil».

Herramientas. La Solid Conference se muestra entusiasmada con las posibilidades de la fabricación local y con las oportunidades que las nuevas herramientas maker ofrecen a pymes y particulares.

«La gente tendrá más capacidad de resolver problemas», afirma Danielle Applestone, fundadora de Other Machine, «es en eso en lo que tenemos que ser más competitivos, en entender al consumidor y darle las herramientas que necesita». Mark Hatch de TechShop, exclama alborozado: «¡Bienvenidos a la revolución!»

Y cita casos de éxito de la impresión 3D como Dodocase (que en 90 días vendió fundas de iPad por 8 millones de dólares, incluso al presidente Obama), Origami Kayak, Square, Learning Shelter, Brit+Co, Tech Ed Sat, Zero to Maker o el fabricante de diamantes con impresora 3D Desktop Diamonds.

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