Reed Hastings, el rey del streaming

StreamingTodo inició cuando este emprendedor olvidó regresar una película a Blockbuster, y se le ocurrió crear un servicio de video en la red, que permitiera al cliente ver filmes de calidad por una renta mensual. Así nació Netflix 

Cuando Reed Hastings fundó Netflix en 1997 no imaginó que se transformaría unos años después en el rey del streaming y del entretenimiento, ni que su próximo objetivo sería “reinventar” el modelo tradicional de televisión que ha reinado en los últimos 50 años.

La compañía que ahora es famosa por series como House of Cards, Orange is the new black y más recientemente Daredevilcomenzó como una competencia directa para Blockbuster; se dice que Hastings tuvo la idea cuando rentó la película Apollo 13 y olvidó regresarla teniendo que pagar un recargo de 40 dólares.

Por ello, decidió crear una empresa para rentar películas de manera ilimitada y añadió el servicio de envió por correo, aunque fue hasta 2007 cuando comenzó la expansión de Netflix gracias a internet.

En dicho año se comenzó a ofrecer el servicio de streaming de video, es decir, ver las películas y series a través de la red con lo que llegaron a nuevos países y sólo en Estados Unidos mantuvieron la opción de renta física de películas.

Pero el camino que ha tenido que recorrer Hastings no ha sido fácil, así como ha tomado decisiones que han sido calificadas como brillantes, existen otras que casi han impactado negativamente a la compañía y que, afortunadamente, ha sabido enmendar.

Esto último gracias a que el CEO de Netflix nunca se ha dado por vencido ni se conforma, no por nada desde joven buscó su propia fuente de ingresos y no se contentó con ser el hijo de un abogado que incluso llegó a trabajar en la administración del expresidente Richard Nixon.

Se dice que una vez terminada la secundaria se pasó un año  vendiendo aspiradoras de casa en casa y luego decidió formar parte de la Marina estadunidense, aunque tampoco esto llenó sus expectativas y terminó entrando a los Cuerpos de Paz con los que vivió un tiempo en África.

Finalmente volvió a Estados Unidos para entrar al Colegio Bowdoin de donde se graduó en la carrera de matemáticas, poco tiempo después, justamente en 1991, creó su primera empresa llamada Pure Software, la cual vendió 1997 y desde entonces se dedicó a Netflix.

Esfuerzo 

De acuerdo con el libro escrito por Gina Keating, Netflixed: The Epic Battle for America’s Eyeballs, antes de que la empresa entrara al mercado del streaming hubo dos ocasiones en las que pudo ser vendida a sus competidores. La primera fue poco después de su creación por 1998 cuando Amazon ofreció 12 millones de dólares y Hastings decidió que no era suficiente.

La segunda fue a inicios de 2000, cuando Hastings y Marc Randolph, el otro fundador de Netflix, vieron la opción de vender la compañía por cerca de 50 millones de dólares a Blockbuster, pero los directivos de la ahora casi extinta empresa de video rechazaron la oferta.

En 2004 fue cuando Randolph dejó la compañía y tres años después ésta entró al mercado de streaming ganando notoriedad no sólo en Estados Unidos sino en el resto del mundo, aunque en 2011 pasaron por otra crisis.

Hastings decidió separar su servicio de renta física de películas, para esos años ya en DVD, y llamarlo Qwikster, algo que no fue bien aceptado ni por el público norteamericano ni por los inversionistas porque el precio de la acción de Netflix, que estaba en más de 208 dólares, se ubicó cerca de 155 dólares.

Hastings aceptó su error al echar para atrás esta decisión un mes después y, pese a ser llamado “el peor hombre de negocios”, demostró que podía darle la vuelta en 2013 cuando comenzaron con la creación de series originales y sus acciones aumentaron 300 por ciento.

Emprendedor

Uno de los posibles secretos de Hastings para seguir al mando de Netflix es que, en varias entrevistas, ha dicho que piensa como un emprendedor y ha ido aprendiendo a lo largo del camino.

Una de sus recomendaciones para los nuevos CEO’s es aprender las primeras 86  páginas del libro de James Collins,Beyond Entrepreneurship para entender que se tiene que ir con todo, sobre todo en materia de empleados.

“En Netflix, nosotros somos significativamente mejores de lo que éramos, porque tenemos más cerebros pensando sobre un problema. Si tienes mil personas pensando cómo mejorar, tendrás un mejor progreso que si tienes 100”, dijo.

A esto se añade que busca tomar el menor número posible de decisiones, también dar algo de libertad a los trabajadores para que propongan y, en sí, crear dentro de la organización una cultura de alto desempeño.

Esto sin olvidar un buen marketing, el cual Hastings asegura es cuando tomas algo que la mayoría piensa como una debilidad y la reposiciones para que la gente crea que es una fortaleza.

Netflix no sólo se volvió un enemigo de Blockbuster en 2011, actualmente enfrenta un gran competencia con servicios como Hulu, iTunes y HBO, por sólo nombrar algunos.

Texto: Aura Hernández. Publicado originalmente en Excélsior

 

Facebook Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.